Los lectores comentan “La sangre de la aurora”

A dos años exactos del lanzamiento de La sangre de la aurora los lectores me siguen enviando sus comentarios y opiniones. Es lindo recibir esas notas, esas lecturas, esas impresiones, pues son los lectores quienes hacen que nuestros libros continúen su camino. Aprovecho este aniversario para compartir algunas de esas comunicaciones recibidas recientemente en este 2015 a través de mensajes en mi muro (o sus muros) de Facebook o emails:

* Arturo Ramos (Perú)
Acabo de leer su novela corta en la CASLIT (Casa de la LIteratura Peruana). Su obra aborda, nunca tardiamente por cierto, la guerra interna que sacudió el país; aunque con diferencias a las clásicas obras escritas al respecto y no solo en prosa sino en verso.
Lo primero que me llama la atención, más notoria desde la primera página, es el lenguaje; aqui veo innovación, algo nuevo,. Lo otro, son los personajes (no conozco a Modesta, pero por su léxico la conozco mejor).
Tercero,…. sí pues, su novela “no se casa con nadie”, “golpea” a todos: Estado, “terrucos”, sistema, machismo, etc.
Su obra es meritoria, más aún cuando se escribe de lejos……ojalá lo presente en CASLIT.

* Susana Guzner (Argentina)
Hola, Claudia!
He leído La sangre de la aurora.
Fuerte, potente, muy bien armada, con una estructura narrativa que va trenzando vidas diversas pero paralelas, y que se encuentran en una realidad histórica de particular dureza. Me ha gustado mucho el estilo (cuidado, certero, elegante), así como la musicalidad que recorre el texto, muy acorde con las situaciones narradas (hay “pizzicatos” y “Perpetuum Mobile” sobrecogedores, como las masacres de Sendero).
Es una novela muy audaz por su trama (la inexplicable y sangrienta guerrilla peruana presuntamente de cariz marxista-maoísta), retratada con peculiar conocimiento de causa, desde adentro, y las relaciones humanas que a duras penas la viven o sobreviven en medio del espanto ¡Waw, estremece! Enhorabuena, Claudia, de corazón, me ha encantado.

* Mónica Ávila (España)
La sangre de la aurora es una novela potentísima. Dura y poética a la vez. Con una combinación de voces que dan cuenta de la historia de un modo bello y trágico.

* Rafael Al (Puerto Rico)
Sobre tu novela La Sangre de la Aurora me interesó mucho la forma en que narraste ese conflicto armado de tu pais. Fue una lectura diferente a lo que tenía acostumbrado y es bueno que autores como tú nos expongan a diferentes estilos de escritura que también son parte de nuestra literatura. Mientras leia tus textos, me acordé mucho de Pedro Páramo.

* Helen Turpaud (Argentina)
El sábado pasado compré La sangre de la aurora de Claudia Salazar Jiménez en la librería “La Libre” de Barranco, Lima, Perú. Lo empecé a leer en el viaje de regreso y lo terminé ayer. Se trata de tres mujeres durante la época de Sendero Luminoso.
TREMENDO LIBRO.
Uf, además de que me gustó mucho, Claudia, te imaginarás que quedé tremendamente impresionada, dura. Es muy fuerte el libro. Me pareció tan fuerte y tan claro sobre todo el fragmento de “los lazos se estrechan así matriz ensangrentada”. Tan claro y tan evidente cómo se construye la confraternidad machista.
En fin, no te voy a repetir los elogios y consideraciones que ya otra gente te habrá hecho. Simplemente fue tremendo.

* Rocío Maldonado (México)
Hace mucho no leía una obra literaria tan buena como La sangre de la Aurora, me atrapó inmediatamente.

* La Libre de Barranco (Perú)
La sangre de la aurora de Claudia Salazar Jiménez, editado por Animal de Invierno, novelaza sobre el conflicto interno a través de tres mujeres. Imprescindible en el fondo y en la forma. Literatura con mayúsculas.

* Liz Pasco Carmona (Perú)
Hola. Todos en este país tenemos que leer el libro La sangre de la aurora de Claudia Salazar.

* Wilber Huacasi (Perú)

Estimada Claudia, le escribo desde Lima. Acabo de terminar de leer La sangre de la aurora. Feliz, por un lado, por el disfrute de la estrategia narrativa: esa forma de narrar el caos; la estructura; el (los) punto (s) de vista; ese trenzado de voces femeninas; la tarea titánica de comprimir tanto dolor en tan pocas páginas. Conmovido, por otro, por la herida que aún no cierra: los ayes de las campesinas ultrajadas, por militares y terroristas; la indiferencia del país; ese afán de querer voltear la página. Gracias por el valioso aporte a nuestra literatura y, cómo no, por sumar en aquel esfuerzo de quienes nadan contra la corriente en el afán de curar nuestras heridas.

* Juan Pablo Murillo (Perú)
Gracias a la sabia recomendación de Vero Ferrari encontré en La Libre de Barranco la premiada novela de Claudia Salazar Jiménez “La Sangre de La Aurora”. Esta crónica de esta excelente obra, es en relación con el episodio de la censura a la obra de teatro “La Cautiva”. Es la historia de tres mujeres peruanas en medio de la atroz guerra interna que azotó el Perú en las décadas de los Ochenta e inicios de los Noventa, desde las vivencias de estas mujeres que ocupaban lugares muy diferentes en la estamental y jerárquica sociedad peruana (sorry, no puedo hablar en tiempo pasado); una mujer cuadro de Sendero, una mujer indígena alto andina y una mujer blanca de las élites peruanas. Desde sus miradas y sus vivencias en mundos aparentemente escindidos cuyas vidas se entrecruzan en un lugar común de violencia; dolor y sufrimiento. El 2014 leí excelentes novelas que tratan el tema de la guerra interna desde la violencia de quienes la vivieron, pero ninguna con la brillantez de Claudia Salazar. El sentimiento de oscuridad, de confusión, esa vorágine de violencia que impregnaba la vida cotidiana de la gente, desde la mirada de las mujeres protagonistas te permite revivir esa sordidez, ese horror. Impresionante el estilo narrativo para relatar y sintetizar la violencia más atroz, de manera que algo tan horrible pueda ser atisbado por el lector y apreciado en todas las coordenadas y dimensiones de la barbarie y sobrevivir a una espiral donde cada relato es más atroz que el anterior. Al final, el cuerpo de las tres protagonistas termina siendo campo de batalla de esa violencia, que se expresa en la violación de sus cuerpos, relatada de modo visceral pero disecada de modo magistral para atisbar lo atroz de esa vivencia, atisbar por que no hay forma de dimensionar una experiencia terrible, que en el relato se muestra esencial, tres vivencias distintas que en fondo registran una misma estructura de violencia física y simbólica. Es importante la oposición que hace frente a la lógica de los actores de la violencia, que ven a las mujeres en una lógica instrumental y funcional a las “necesidades” de los operadores de la violencia. Es un libro complejo, con muchas miradas y entradas muy críticas, como la escena que se repite en tres oportunidades (periodos de gobierno) y que es una metáfora del poder en el Perú y como esas decisiones terminaban en sendas catástrofes para la vida de muchos peruanos y en especial de las mujeres. En lo personal me quedo con la escena en que Mel, mientras tararea la canción del maestro Charly “Demoliendo Hoteles” va dando cuenta de la violencia que se despliega a su alrededor, simplemente genial, la forma como poder recuperar la épica que significo LA VIDA en esos tiempos a pesar de toda esa oscuridad. La recomiendo enfáticamente, para recuperar a partir de la mirada de las entrañables mujeres que describe la brillante pluma de Claudia Salazar, la experiencia de la violencia como una experiencia humana, femenina, mil veces atroz, inconmensurable, que nos interpela y nos obliga a hacer de la memoria; un camino para hacer de este un país, un país de verdad y no un territorio de desconcertadas gentes condenadas a repetir esta pesadilla.

La Sangre de la Aurora de Claudia Salazar es la mejor novela que he leído en los últimos meses. A esta reseña que escribí, solo puedo añadir la enorme sensibilidad de la mirada femenina respecto a al Perú de los ochenta. Esas texturas, esta oscuridad del relato, evoca sensaciones a veces difíciles de imaginar para alguien que no ha vivido esos años. Cuando la autora cita una de las canciones del Charly en medio de ese mundo en descomposición, sentí la misma sensación cuando aparece en la banda sonora de Viaje a Tombuctú, es un canon de sensibilidades, una mezcla de sueño, de escape, de trascendencia de esa sensación de desorientación de una época durísima que pasó a toda velocidad y que no tenemos una idea clara de cuantos sueños, cuanta vida perdimos en esos años.

[En respuesta a otro comentario de su muro] No sabes querida amiga, lo que es esa novela, todavía estoy en schock, es excelente el estilo narrativo de Claudia Salazar y capta como dice el maestro Mills “El espíritu de la época”, te la recomiendo se que te va encantar, además la mirada desde las mujeres protagonistas, de ese periodo.

Reimpresion La sangre